Cliente
Desafío
Construir la primera línea de comunicación de la temporada: captar la atención inicial y habilitar las etapas de conversión desde los sistemas del cliente.
Qué se hizo
Identidad de campaña · 12 gráficas multiformato · 6 piezas audiovisuales segmentadas.
Para qué
Abrir la temporada de invierno con una pieza de marca clara, sobria y aspiracional, lista para escalar en cada canal.
Destino turístico patagónico de nieve. Proyecto colaborativo entre agencias.
(Por acuerdo de confidencialidad, el nombre del cliente fue modificado. Los materiales exhibidos corresponden al trabajo original realizado.)
Desafío
Construir la primera línea de comunicación de la temporada: captar la atención inicial y habilitar las etapas de conversión desde los sistemas del cliente.
Qué se hizo
Identidad de campaña · 12 gráficas multiformato · 6 piezas audiovisuales segmentadas.
Para qué
Abrir la temporada de invierno con una pieza de marca clara, sobria y aspiracional, lista para escalar en cada canal.
Punto de partida
Una campaña de temporada turística arranca con una decisión de tono antes que de canal. El destino necesitaba abrir el invierno con una primera línea de comunicación: la pieza que capta la atención inicial y prepara el terreno para la conversión, que después ocurre dentro de los sistemas comerciales del cliente.
El encargo no era una pieza suelta, sino un sistema de piezas completo (gráfico y audiovisual) que tenía que sostener coherencia a través de formatos, duraciones y públicos distintos.
Una campaña de temporada turística arranca con una decisión de tono antes que de canal. El destino necesitaba abrir el invierno con una primera línea de comunicación: la pieza que capta la atención inicial y prepara el terreno para la conversión, que después ocurre dentro de los sistemas comerciales del cliente.
El encargo no era una pieza suelta, sino un sistema de piezas completo (gráfico y audiovisual) que tenía que sostener coherencia a través de formatos, duraciones y públicos distintos.
Lectura del caso
La tentación en una campaña de nieve es ir a la espectacularidad: saturación, ritmo rápido, impacto inmediato. La decisión fue la contraria. Una estética clásica, sobria y aspiracional, que priorizara la claridad del mensaje y el impacto emocional por encima del efectismo. Esa decisión de tono ordenó todo lo demás: la paleta cromática, el anclaje sonoro, la curaduría fotográfica.
Sobre esa base se construyó el sistema multiformato: doce gráficas en cuatro resoluciones, seis piezas audiovisuales en vertical y horizontal con duraciones de seis a treinta segundos, una pieza principal de lanzamiento y cinco complementarias segmentadas por público.
El sistema permitía que cada canal recibiera la pieza pensada para él sin romper la unidad de la campaña.
La tentación en una campaña de nieve es ir a la espectacularidad: saturación, ritmo rápido, impacto inmediato. La decisión fue la contraria. Una estética clásica, sobria y aspiracional, que priorizara la claridad del mensaje y el impacto emocional por encima del efectismo. Esa decisión de tono ordenó todo lo demás: la paleta cromática, el anclaje sonoro, la curaduría fotográfica.
Sobre esa base se construyó el sistema multiformato: doce gráficas en cuatro resoluciones, seis piezas audiovisuales en vertical y horizontal con duraciones de seis a treinta segundos, una pieza principal de lanzamiento y cinco complementarias segmentadas por público.
El sistema permitía que cada canal recibiera la pieza pensada para él sin romper la unidad de la campaña.
Una campaña se sostiene cuando atraviesa todos los formatos.